Tú inauguras la mañana nueva que siglos atrás se sentó a esperarte
has despertado y cantas y dices el primer día.
Cuando tu pelo fresco busca el vértice
manantial infinito y montaraz
vencido al desmayo, pendiente del talón, brazos al suelo
sangrando silencio por alguna parte, ahorcado.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT