La lengua del mar paladea contra la dentadura
de las olas
A veces quedó boyando involuntario, como un pájaro
muerto con el último vestigio de mi amor
emitiendo el tallo de una mirada perdida
sobre el mundo insuficiente, indenso, transparente
donde tus imágenes gritan como un antifaz
sobre el murmullo de las cosas
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT