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Eros
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Para otros usos de este término, véase
Eros (desambiguación).

El
Eros Farnesio, estatua del tipo
Centocelle (Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, inv. 6335).
En la
mitología griega,
Eros (en
griego antiguo Ἔρως) es el
dios primordial responsable de la
atracción sexual, el
amor y el
sexo, venerado también como un dios de la
fertilidad. En algunos mitos era hijo de
Nicte y
Erebo pero también se decía que fue de
Afrodita y
Ares, pero según
El banquete de
Platón fue concebido por
Poros (la abundancia) y
Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Esto explicaba los diferentes aspectos del amor.
A veces era llamado
Eleuterio (Ἐλευθερεύς), ‘el
libertador’ como
Dioniso. Su equivalente
romano era
Cupido (‘
deseo’), también conocido como
Amor.
Su estatua podía encontrarse en las
palestras, uno de los principales lugares de reunión de los hombres con sus amados, y a él hacían sacrificios los
espartanos antes de la batalla.
Meleagro recoge este papel en un poema conservado en la
Antología Palatina: «La
reina Cipria, una mujer, aviva el fuego que enloquece a los hombres por las mujeres, pero el propio Eros convence la pasión de los hombres por los hombres».
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Índice
Concepciones de Eros[editar]
Afrodita y Eros, escultura helenista tardía.
En el pensamiento griego parece haber dos aspectos en la concepción de Eros. En el primero es una deidad primordial que encarna no solo la fuerza del amor erótico sino también el impulso creativo de la siempre floreciente naturaleza, la Luz primigenia que es responsable de la creación y el orden de todas las cosas en el cosmos. En la
Teogonía de
Hesíodo, el más famoso de los
mitos de creación griegos, Eros surgió tras el
Caos primordial junto con
Gea, la Tierra, y
Tártaro, el
Inframundo. De acuerdo con la obra de
Aristófanes Las aves, Eros brotó de un huevo puesto por la Noche (
Nix), quien lo había concebido con la Oscuridad (
Érebo). En los
misterios eleusinos era adorado como
Protógono (Πρωτόγονος), el ‘primero en nacer’.
Posteriormente aparece la versión alternativa que hacía a Eros hijo de
Afrodita con
Ares (más comúnmente),
Hermes o
Hefesto, o de
Poros y
Penia, o a veces de
Iris y
Céfiro. Este Eros era un ayudante de Afrodita, que dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. En algunas versiones tenía dos hermanos llamados
Anteros, la personificación del amor correspondido, e
Hímero, la del deseo sexual.
La adoración de Eros era poco común en la Grecia más antigua, pero más tarde llegaría a estar muy extendida. Fue adorado fervientemente por un culto a la fertilidad en
Tespia y jugó un importante papel en los
misterios eleusinos. En
Atenas, compartió con Afrodita un culto muy popular y se le consagraba el cuarto día de cada mes.
Mitos asociados con Eros[editar]
Eros en un ánfora griega.
Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.
Eros, muy enfadado con
Apolo al haber bromeado éste sobre sus habilidades como
arquero, hizo que se enamorase de la
ninfa Dafne, hija de
Ladón, quien lo rechazó. Dafne rezó al dios río
Peneo pidiendo ayuda, y fue transformada en un
árbol de laurel, que se consagró a Apolo.
La historia de
Eros y Psique tiene una larga tradición como
cuento popular del antiguo mundo grecorromano mucho antes de que fuera escrita, por primera vez en la novela
latina de
Apuleyo El asno de oro, siendo una evidente e interesante combinación de roles. La propia novela tiene el estilo picaresco romano, aunque Psique y Afrodita retienen su carácter griego, siendo Eros el único cuyo papel procede de su equivalente en el panteón romano.
La historia es narrada como digresión y paralelo estructural al argumento principal de la novela de Apuleyo. Narra la lucha por el amor y la confianza entre Eros y la princesa
Psique, cuyo nombre es difícil de traducir apropiadamente, pues trasciende los idiomas griego y latino, pero puede considerarse que significa ‘alma’, ‘mente’, o mejor ambas. Afrodita estaba celosa de la belleza de la mortal Psique, pues los hombres estaban abandonando sus altares para adorar en su lugar a una simple mujer, y así ordenó a su hijo Eros que la hiciera enamorarse del hombre más feo del mundo. Pero el propio Eros se enamoró de Psique, y la llevó por arte de magia a su casa. Su frágil paz fue arruinada por una visita de las celosas hermanas de Psique, quienes hicieron que ésta traicionase su confianza. Herido, éste la expulsó y Psique vagó por la tierra, buscando a su amor perdido. Apuleyo atribuye en su obra una hija de Eros a Psique,
Hedoné, cuyo nombre significa ‘placer’.
Galería[editar]

Eros, de Emil Wolff. 1836.

Medallón con la imagen de Eros. Museo del Louvre.

Eros. Carrete ático de figuras rojas, c. 470-450 a. C.

Eros Thanatos, copia romana del original griego. Museo Capitolino.
Véase también[editar]
Notas[editar]
- Volver arriba↑ Meleagro, Mousa Paidiké 86.
Bibliografía[editar]
- Bartsch, Shadi; Bartscherer, Thomas (2005). Erotikon: essays on Eros, ancient and modern. Chicago: University of Chicago Press. ISBN 9780226038384.
- Bataille, Georges (1989). The tears of Eros. San Francisco: City Lights Books. ISBN 9780872862227.
- Calame, Claude (1999). The poetics of eros in Ancient Greece. Priceton: Princeton University Press. ISBN 9780691043418.
- Carson, Anne (1986). Eros the bittersweet: an essay. Priceton: Princeton University Press. ISBN 9780691066813.
- Martin, Hubert Jr. (abril de 1969). «Amatorius, 756 E-F: Plutarch's Citation of Parmenides and Hesiod». The American Journal of Philology 90 (2): 183-200.
- Nygren, Anders (1969). Eros y Agape. La noción cristiana del amor y sus transformaciones. Barcelona: Sagitario. OCLC 26295888.
Enlaces externos[editar]
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