Eres de piel y lozanía
guitarra de mármol cuando te atravieso,
entre los mares puedo ocultar mi espada,
algo de Homero en sus cantares te atrapa,
llamarada de caricias en nuestro nido
Sobre el piso de un horizonte cristalino
beberé el cuerpo de tu sombra
y con rocío de labios pulverizaré tus piernas
y
mojarán las lagrimas tu cabellera.
No orillará el marino su codicia de rocas
ni suspicacia de los amantes buscaran
perderse en cuerpo de su ola.
Para Marianne