Quisiera descubrir el seno de tu placer
aquella agonía indescriptible del sentir
cuando sientes en tu pecho latir otro corazón
y abandonarse a la dicha en manos de otro dolor
dejar que la cumbre lejana no sea otra cosa que
tu mirada abandonada a mi ser para no salir...
Dos olas que se adentran
en un largo ciclo prodigioso de amor,
dos mitades en un mismo universo
que se atraen,
llaves del mismo
cielo
que se abren.