Una pelusa flota sobre el océano,
cae y sube y baja y sube y baja ,
a veces muy cerca de las olas,
sin embargo no piensa en el momento
si va a llegar al otro lado,
porque la pequeña pelusa no hace eso,
no piensan y se dejan conducir
y llegan igual de bien
eso no es para nosotros
el miedo está demasiado apegado
a nuestros cuerpos.
Un placer leer.
Abrazos.