Cada vida llega a su fin, pero creo que nada
puede acortar la vida tanto como….el desaliento.
Es una lenta introducción al final, un constante
desmoramiento de energía; el amor está llegando
gradualmente a su fin.
Contra eso da valor a la vida : esperanza, visión
y fé, y esas son facetas poderosas de la vida,
que se aferran a la inspiración porque el amor
no cede.
Abrazos.