Un poeta del verso con mi aliento
escribiendo en sosiego lo consigo,
si la pluma que vuela es fiel testigo
y la tinta de mi alma su alimento.
La penuria me cala en el momento
que analizo el poema, y yo me digo:
¡Vaya Pepe! un soneto de castigo..
dejaré de escribir, llegó el momento.
Moraleja podrá tener mi cuento,
a sabiendas que ahora sumo y sigo
y con éste terceto la presento:
"el poeta da luz al firmamento
si del verso se siente como amigo"
La humildad es virtud de su talento.
Recuerdo cuando al tiempo de leerte
me encontraba al poeta y su universo,
que era rico, por cierto, en cada verso
lo mismo que quien llega a conocerte.
La soberbia jamás irá a perderte
ni tendrá sobre ti su efecto adverso,
no podrías volverte del reverso
que ese traje no sabes ni ponerte.
No tienes la humildad del "humildico"
que suele ser tan solo con el pico
y es experto en vestir esos disfraces.
No presumes de nada del dïario,
cazador, peregrino y solidario,
o de tanto y tan bueno que tú haces.
Gran abrazo.
Salva.