Bajo las sábanas blancas
espero tu entrada.
Hace frío amada,
ven rauda al calor de mi espalda.
Hermosa mía,
¡Cuán bella eres mi vida!
Te persigue radiante aura,
sensual, brillante y plena.
Ni los años han mermado
el deseo, el interés, mi estado.
Amor mío te amo.
Prisionero feliz de tus besos,
dichoso enlazado a tus suspiros,
boyante subyugado por tus ojos negros,
contento embrujado por tus abrazos.
Cariño estás espléndida,
dibujo ufano en tu torso el deseo.
Ansiosos de recibir y dar,
entregarnos más
siempre un poco más
y llegar a la cima sin trabas.
Tu cara, mi vida, plena de satisfacción,
sonrisas de complacencia
me indican tu felicidad.
Movimientos sinuosos al compás del viento,
arrebato, embeleso y arrobamiento,
suspiros intensos que queman los cuerpos,
todo, amor, puro encantamiento.
Espera, cielo, que la luz llega,
juntos, cariño, no te detengas,
más fuerte me abrazas, me besas
y tu figura en plenitud me entregas.
Mis anhelos
con tu fogosidad llenas.
Saciadas las ganas
unidos en soma y alma pienso...
adiós quimera y fin a la espera.
María Cruz Pérez Moreno -acnamalas-
Derechos de autor reservados.
29/05/2016 Madrid. España.