Palomas que voláis alto,
y, para vuestro desconsuelo,
un zarpazo de mala entraña,
os devuelve al suelo o al cielo,
malheridas. Decidme, es cierto
que, más allá de los árboles,
y de sus cercos, crecen ríos secos,
caudales profundos, inauditos torrentes?
Y que la lengua en la que hablan
los extraños forasteros, se asemeja a la nuestra,
variando un tanto el sonido de sus palabras?
Porque he nacido dentro del tronco de un olmo
viejo, y mi idioma no expresa ya lo que siento.
Palomas que voláis tan alto, decidme,
hallaré en vosotras un poco de consuelo?
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