Lo único que quiero decir hoy es que me enteré, tarde además, del fallecimiento de mi amigo y maestro Eduardo. No estaba enterado de la ida del poeta. Y sí, es doloroso saber que tan noble pluma dejó de escribir. No le conocí en persona, pero con sólo leerle y recibir sus acertadas enseñanzas, me bastó para apreciarle y tenerle afecto. Lamento su pérdida, en verdad lo lamento.
Gracias amigo Edu por tus enseñanzas, te vamos a extrañar.