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Don Quijote cuando niño...
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
Don Quijote cuando niño soñaba ser caballero en un brioso corcel y un eficiente escudero.
Con reluciente armadura larga y filosa espada de altiva catadura y lanza muy afilada, yelmo de áurea hechura en su testada nobleza señalando su bravura su valentía y entereza.
Su madre desde aquel entonces ya lo veía muy raro ¿se le habrán zafado los goznes o es un niño atolondrado? Parece sea ambas cosas decía el vecino de al lado.
Por los campos de La mancha correteaba desbocado sobre un caballo de palo y con atavíos disfrazado, en su pecho una adarga de cuero repujado un yelmo de papel en forma de bacinete nadie podía creer y corrían asustados al ver venir de lejos, aquel raro mozalbete.
¡ No corretíeis a las cabras ! que se les corta la leche ya veréis si os agarro lo que llevaréis de fuete, que no quedará hueso sano en toda vuestra flacura y pasareís todo un año con dolores y calentura.
Alonso que era el nombre del endemoniado crío y de apellido Quijano el del libre albeldrío, las más raras ocurrencias por su mente desfilaban poniendo en vilo a la gente cuando sus predios merodeaba.
Más aconteció una tarde de su bravura, haciendo alarde en el solar de su casa revolviendo unos trastes un bicho raro se agazapa, ¡Al fin os consigo endriago ponzoñoso! no os salvareis cruel monstruo alevoso escondido estáis, en traicionera acechanza ahora sabréis de un caballero la bravura salid del escondrijo con premura y sin tardanza llegado vuestro fin acabarán las desventuras. Vos que tenéis asediada a la comarca de miedo y de terror por tus malvadas andanzas engullendo damiselas con tus fauces fogosas y prendiéndoles fuego a las humildes chozas salid cobarde no tendréis alegato os habéis encontrado con la horma de vuestros zapatos.
Era simplemente, un alacrán asustado que poniéndose furioso al verse asediado con su rabo ponzoñoso clavole el aguijón vaciándole el veneno y de un solo tirón alejose del terreno y volviose a su escondite dejando en un berrinche al incipiente caballero aplacando su bravura pues tres semanas estuvo delirando en calenturas y aumentando la locura por creencia y por rebote volvióse Don Quijote el de la "Triste figura".