Mientras haya unos ojos que me besen con la mirada,
mientras haya unos labios que me acaricien con las palabras,
le seguiré cantando al amor... con la voz del alma.
Oh, melibea que me pierdo en tu mirada...
Náyade que riegas con tu rocio mis olivares.
Tus ojos esperanzados me recuerdan,
a la diosa Atenea y su generoso regalo,
los olivos perennes donde cristo y el rosario,
Y el valor que le dio Minerva a sus guerreros,
o la santidad y devocion de Maria en el calvario.
Son tus ojos como un atractivo paraiso,
donde en mi utopía...podría una alborada.
embelesado con la fruta prohibida,
perder mi alma, por mirarme en tu mirada.
Alegría en mis ojos (Para ti amigo Gustavo)
Es tu pluma victoriosa
huracanada marea
que al posarse en mi mirada
sus sales y espumas deja;
son tus versos mi alegría,
aromas de primavera
que acarician el instante
en que el alma se embelesa,
lloran mis ojos sensibles
al leer tus dulces letras,
y lloran hipnotizados
al leer en tu alma bella.
Isabel Camacho (lomafresquita)