Mi dolor se vacía
es una barca cargada de peces
altivos generosos esplendentes
de las espaldas me cuelgan siluetas
espumas blancas salazones rociados
sales marítimas corazones divididos
entre anclas y espuelas, entre albornoces
y secuelas.
No recibo exceso de noticias
tierra firme quedó lejos, inventariado de fórmulas,
caprichos del destino, exijo mi mandato
más allá de mis células carnosas.
Mi dolor vaciado es una mezcla
pálida de orgías siniestras y frutas minúsculas.
Y asequibles números de lógicas inasibles.
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