Siempre aguardo al silencio del ocaso
para abonar de sueños mi escritura
con semillas de amor donde madura
poesía en la luz de mi parnaso.
Pido ayuda a las musas por si acaso
cuando escriba, me exceda en la premura,
y sus brotes, su olor, y su blancura
solo exhalen aromas de fracaso;
siempre espero tal vez, y en todo caso,
que una flor desparrame su hermosura
al candil de mis versos paso a paso.
Con esto de escribir los días paso
tan huraño encerrado en mi locura.
¡Sin flores, sin edén y sin parnaso!
En este momento el foro esta en crisis, y leerte me reconforta el alma.
Un abrazo grande Pepe, enalteces las letras.-