Sello, la conciencia está tranquila
con momentos insolubles, momentos
que se han abstenido y escasamente
calibrado en las rondas silenciosas
de la existencia,
si yo fuera un árbol, entonces sin corteza
morir en algún lugar detras de mi retina
conos que me han mostrado la agudeza de esta vida,
los extrañaré en el caos de mi propio rango
más bien lluvia que nube, porque la tierra
tiene sed y babea sus dulces
demasiado rápido en la espalda de una oruga lenta
su capullo no podría estar sin voz.
Te lanzo un saludo desde mi lugar.