Deja todo lo que conoces;
convierte caminos en ríos
y ríos en carreteras, vuela con
golondrinas a veranos lejanos,
ve a celebrar la vida.
Se el mastil y el timón, ve profundo;
busca siempre lo desconocido
en todas las direcciones,
saluda con el tiempo que te aleja
de lo conocido,
cuando los caminos aún eran caminos
y ríos seguían su lecho familiar.
Ve contra el viento, ámate a ti mismo;
no te conformes con la mediocridad,
y de vez en cuando mira en el refugio
del amanecer, hacia atrás, con ternura,
quien siempre has sido.