Amor que fué asesinado
en los brazos de la amistad
evitado por cualquiera
que quisiera pronunciarlo.
El buen samaritano no conoce a nadie,
nadie le conoce.
Tropezando en los pólderes
de nuestra existencia vacía.
Impotentes contra el poder
del poder primario,
estamos perdidos, rotos.
Las ventanas simbolizan la ira
y el dolor solo sin emociones,
prisioneros y pronto arden.
No existimos simbolicamente,
solos somos parásitos,
propagadores de enfermedades en el cuerpo.
El cuerpo que nos da vida,
pero del que nos quitamos la vida.