Frente al espejo, abraza su cintura.
Espumas de algodón que son sus manos
anuncian con caricias los manzanos
protuberantes senos de ternura.
Frente al espejo, un aire se procura,
calendario de tiempos muy tempranos,
que coronan su vientre en altiplanos
y anuncian nueve meses de hermosura.
Frente al espejo, acerca su mirada,
color de miel el dulce de sus ojos,
azúcar de mujer embarazada.
Encontrará unos besos como antojos
sobre la piel desnuda y delicada.
La piel de una criatura deseada.