En un paisaje salvaje y sin restricciones,
una corriente fluye con nostalgia.
Un sol de principios de la primavera colgando bajo,
ilumina un puente, hilado en hilo rociado
el agua clara ondulando tan suavemente
se abrió camino hacia el mar,
incluso mi sombra bajo el agua y sin tropezar
lo desconocido de esta turbulenta tierra de cultivo,
con su cielo verde y tierra azul oscuro,
me dejó de repente tomarlo, el puente nebuloso
que me conectó a lo místico…..
a ese otro lado sin fín.
Un enorme saludo desde la distancia.