Para un engreído rufián
( versos iracundos)
Caminas por la muerte
con dolor, te condenan tus miserias
la vida no te advierte
que hay vida en tus bacterias.
que navega el gusano en tus arterias.
Gusano dependiente,
lo que sobra en tu lengua sobornable,
tu aliento pestilente,
soberbia ingobernable,
tu presencia se me hace insoportable.
Tu sangre envenenada,
de amargura, con odios sepultados,
tu carne flagelada.
Tus muertos mutilados,
se pudren en los campos desolados.
Serpiente que en tu boca,
escupe pensamiento resentido.
Tu lengua desemboca
en lodo desabrido.
Buitre entre la carroña sumergido.