Me extraña estar borracho, no he bebido,
decía yo, parado en la cuneta,
cuando en mi mano vi la papeleta
que me entregó un señor desconocido.
De verde pantalón, y bien vestido,
a juego del color de su chaqueta,
me indicó que soplara en la pipeta;
cinco puntos me dio por el soplido.
He quedado de nuevo sorprendido
pues ayer recibí una nota escueta,
diciendo que al llevar la papeleta
un premio se me había concedido.
Cuando fui a preguntar a la caseta
el carnet me dejaron retenido.