En mis ojos cerrados se diluyen
los amores que van a la deriva,
y mis ojos abiertos, mientras viva,
recordarán los tuyos que rehúyen.
Con ojos entornados te recreas
en recuerdos brillantes de un pasado
y en los iris sin luz que ya han llorado
hoy se extinguen mis brasas como teas;
yo quiero hallar fanales donde abunde
el calor incendiado de una pira
que reclame mis ojos a su lado.
Este asunto en los ojos me confunde
pues veo en la distancia del que mira
mi corazón ya ciego y apagado.