Me lavé las manos con luz,
abundancia irradiaba por el sol,
fueron arrastrados por los vientos.
Suave fluye la energía
su resplandor revitalizante.
No fué su creación sino re-organizar
lo que había sido materia en
partículas destinada para la eternidad,
por el calor y el poder espiritual creativo.
En mi sueño sonrío
de la inocencia de la existencia,
qué realidad puede soportar.