El ser no es nada en un mundo como si fuera una imagen que se evapora, agua que se desvanece.
Cada uno como un fatamorgana que ves...
No más que un chasquido entre el dedo medio y el pulgar en el infinito.
Como la espuma de una ola, somos arrastrados poe el viento, como un grano de arena.
Una bebida que no se bebe, pero que te saltas de una vez. No somos más que polvo que vuelve a ser polvo.