Percutiendo palabras redondas
como bálsamos antiguos, bronquios.
Como brebajes indefensos de su historia
anónima, fugaz. Y en esos intestinos,
derrotad la ambrosía que cumplimentan
los funcionarios del trámite. Oh
mayoría de edad, para qué os quiero;
si todo lo que sobra gana, y todo
lo que basta me doblega. ©