Tú fuiste mi presente,
mi monte, mi ilusión mi bien venida,
la dicha de repente,
lo bueno de mi vida,
lo hermoso que el recuerdo nunca olvida.
Hoy soy tu vil pasado,
ya no quiero escribir sobre tu arena,
tu amor ya he sepultado.
Me convertí en la pena,
recordar lo vivido hoy me condena.
Serás mi fantasía.
Allá donde se mueren las hogueras,
donde no llega el día,
porque ya nada esperas,
perdido sin mirada y sin quimeras.
Tú fuiste mi locura
*mi monte, mi ilusión mi mar templado.*
la dicha sin cordura
el beso encadenado
que ha muerto en este amor ya fracasado.
El mundo se detuvo y demostró nuestra fragilidad; si, la fragilidad de nosotros como seres humanos y la fragilidad de la vida en general.
Un abrazo enorme de paz
Te quiero.