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Es la hora queda, la que se detiene en las sombras. Las manecillas no avanzan después de la medianoche, las paredes se estrechan, se llenan de silencios, la luz de la bombilla cobra vida en estelas de plata.
El alma se divisa en los pensamientos más íntimos, se asoma en momentos mudos, quietos, se acomoda entre lagunas de pétalos y requiebros, y habla, con la voz de otros tiempos, habla de sí misma, con palabras tristes, en algún que otro verso.
Es ahora, en este instante que se repite cada noche, en el tiempo que queda suspendido en el recuerdo... en las horas que desnudan el corazón y amordazan el entendimiento... cuando viene ella, con su túnica, melancólica y blanca, y me arropa, me acurruca en su regazo, mesándome el cabello, y lloro, al escuchar su triste canto de pasado, como una niña, lloro, echándole de menos, y a solas escribo y lloro
Hola !
Me suele pasar algo parecido,lo curioso es que siempre antes de dormir,ya en la cama,con la luz apagada,de repente es como si mi mente se enloqueciera,recuerdo las cosas ya pasadas,los vivo muy intensamente otra vez y no puedo dormir...
Creo que a ti pasa lo mismo...
julia un abrazo,este poema me puso a llorar y recordar,y llegue a la conclusion de que viviste para escribir y podernos heredar a nosotros los mortales estas bellesas que nos alimentan el alma y que nos hacen pensar que aun todo no esta perdido.mas y mas abrazos.luis angel
Tan repleto de lo eterno tu silencio como vacío y exento de angustia tus recuerdos.
Que precioso cúmulo de anhelo tus recuerdos Julia.
Hasta en tus lágrimas –mi querida Julia- veo yo reflejarse placidos los cuatro querubines que guardan -pendientes de tu atisbo- la caja esa tuya de madera bastión inaccesible ahora ya -y por fin- al tiempo. Ella, tan solo a ella la diste potestad para desatar esa mordaza a cambio de mesarte los cabellos…
No pude escuchar tu voz?? Pero tu sonrisa, me contó siquiera un tanto así, quedo…
Alfredo
Que abrumadoramente cierta esa enervada hora tuya mi estimada Julia;
presiento en su postrada persistencia el insensible poder de lo inevitable;
tú, aun la tienes a ella, -embarazada de ternura- para arroparte con manos
sedientas de paz; melancólica, y tierna y blanca como el anhelo que alimenta tu sueño…
Que precioso arrullo en ese canto tuyo…gracias Julia
Me suele pasar algo parecido,lo curioso es que siempre antes de dormir,ya en la cama,con la luz apagada,de repente es como si mi mente se enloqueciera,recuerdo las cosas ya pasadas,los vivo muy intensamente otra vez y no puedo dormir...
Creo que a ti pasa lo mismo...
saludos
Elkrow