Agotadas ya las sucesivas oleadas
de pandemias y epidemias, bronceadas
nuestras pieles por los rayos uva
del ultramarino de al lado, y practicando
surf en las piscinas del vecindario,
es mejor y más barato, atracar un banco
en pleno febrero, que meternos, otra vez,
en la gestación subrogada de poesía barata
e interminable/ aprendamos si no, de los indios:
ellos nunca fingen sus retiradas.
Y acobardados por detalles de nuestro pasado,
sombra que se ríe de nosotros en un destello patibulario,
regresamos sin más pena ni gloria, a nuestras antiguas
preocupaciones: que si la sociedad está de lágrimas y de santos,
que si el futuro está negro, que si la salsa de bechamel
le salió fatal, que las verduras están para pinchar con alfiler.
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Un intento de hacer sarcasmo...no sé si salió del todo bien. Un abrazo lectores!