Las provechosas ignominias
los reiterados intereses, las percepciones desoladas,
los incrementados aumentos de capital, oh cómo
van los dioses adivinándose, inescrutables!
Veo la larga distancia, el encomiable desierto,
la travesía redonda por silos y silos, observo
mis pies descalabrados y calcinados, la mantelería ocupada,
los eternos disloques la parranda de un premeditado prepucio.
En occidente se lleva mucho la larga tierra, la provecta
economía del lacrimal-.
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