Prosigo con la publicación de mis sonetos hospedados en este espacio.
Apapachos todos y todas: Miguel
Maja
A la del nombre
Su nombre es Cayetana y el museo
no guarda su enigmática figura
velando y descubriendo su hermosura
por los siglos del arte y el deseo.
Tampoco es la duquesa cuyo empleo
es pasarse la vida sin premura,
alternando en la corte con soltura,
haciendo de la vida un veraneo.
Es otra su belleza y en el mar
captura la humedad de su apetencia
cuyas olas recrea con su pluma:
La tensa ingravidez del verbo amar,
lo tierno de su piel y su impaciencia
y la voz que en su aliento nos perfuma.
Un abrazo.