Vos tenés la rara habilidad de arruinar mis mejores momentos, te gusta jalarme de los tobillos y arrancarme las alas y quitarme las mejores sonrisas
Y yo tan feliz, queriendo contarte de mis cursis versos, queriendo darte un chiquito de un latir de mi sangre y vos tan original, como siempre, no se te ocurrió mejor momento de decirme adiós...
Recuerdos que llegaron de la nada