Buen día a todos, continúo compartiendo mis sonetos que generosamente ha albergado MP.
Evidencia
Aunque deje en los labios, del desierto
la sequía su sol incandescente
y afloje las amarras de la mente
su ventisca de arena y desconcierto.
Aunque deje el horror al descubierto,
ensombrezca el mirar más transparente,
y arranque la crueldad de su corriente
las últimas raíces de lo cierto.
Si su arrebato al corazón convoca
con ráfagas de hielo y abandono
y su presencia en el silencio quema,
es su evidencia aquella de la roca
y en medio de lo umbrío de su tono
habla también de amor este poema.