Arboles con ramas que se balancean
fuertemente en una tormenta furiosa.
Su forma de compartir sentimientos.
Ramas susurrando con entusiasmo,
emitiendo toda emoción.
Hundiendo la emoción desde la
corona de las hojas,
fluyendo de regreso a la tierra,
profundamente en las raíces,
dando energía a aquellos que
quieran recibir.
Las cimas, pacíficamente casi
tocándose entre sí.
Energía curativa que quiere
fluir.
Un momento de paz!