El agua salvaje del mar
finalmente besa tiernamente la playa
pero luego se retita otra vez,
no puede quedarse
viene de los océanos y allí
quiere volver a ir
ávida de una costa extraña,
la playa, la arena
está mojada y salada
como empapada de lágrimas
espera que el sol la seque y caliente
espera que el mar
abrace las sacudidas.