Una vez, un zorro trataba de convencer a un loro que se encontraba encaramado en un árbol, diciéndole: “Baje, hermano Loro, vamos a conversar. ¿No se enteró que el Rey León firmó un decreto que establece que todos los animales de la selva vamos a convivir en paz?”. El Loro, desconfiado, no bajaba. En una de esas apareció un Lobo que, veloz, se lanzó sobre el Zorro que salió huyendo despavorido. En tanto, el Loro le gritaba “mostrale el decreto, mostrale el decreto”.