Porque no has tenido nada de lo que
Porque al otro lado de la piel de tus ojos
hay un mar que llega hasta la nuca de
tu alma;
y porque sólo lo supongo,
Porque de este lado de mis ojos,
está el escondrijo de mi acecho,
en que mi vigilia de lisiado en la ventana
te sostiene como a un rostro igual a mi alma
y ya no pasas,
Porque te pareces a mis lugares
y mi tú te nombra fácilmente
y mi costado (yo siento) no te cuesta,
porque un silencio sin principio
te llega hasta la espalda
y no tiene fin
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT