Me gustan tus ojos que se juntan en
las cosas que pasan a buscar,
simples, cotidianos,
pero ariscos y feroces como molinos de
tormentas.
Me gustan tus ojos que giran,
que devoran sombras
y que mastican el silencio con que te
miro.
Me gustan tus ojos
porque son hermosos,
aunque tal vez sean sencillos y buenos
pero vulgares;
entonces me gustan tus ojos porque
son tuyos.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT