Te ahonda un mito de abismo y
laberinto
el tal vez es un recodo en que la duda
espera
(eres en principio; nueve veces de
sangre, postergadas)
mi mano agreste, en la guarida
del acecho te imagina.
Llenaste un espacio porque tienes
algo de mi silencio (y después de ti)
te pareces a ti todas tus veces
¡Qué importan otros rostros de
la espera
si el tuyo era el final de la
vigilia!
Eran posible una mañana una
lluvia, una tristeza
ojos sonoros o calientes
Era posible una mano de junco
y una voz de ciruelas
un posible infinito y un quizás
clausurado
y ya tiene la imagen que no era
recuerdo
tus dedos de damasco y tu voz de
madera.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT