Mientras hay tiempo todo es
sucesivo.
No todos los mañana son
simultáneos.
Por eso el no ser de una cosa
nunca es definitivo, y en
el que la piensa
sólo cabe esperar que sea para
lograr la certeza, ya que no
siendo se pueden esperar
siglos, de no ser y siempre
es posible que en un momento
sea. La nada sólo es cierta
en el intiempo. Por eso la nada
es el otro lado de las cosas
temporales.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT