Jaron mar. No siempre se sabe nadar. Bueno, no para todos los mares. Ahogarme en vos Jaron, el ojo azul cerrado de infinito, o si no me cago en tus aguas vivas que pican como esos boludos que dejan el dolor preparado en un pucho prendido y es lógico, qué voy a hacer, si ya lo pisé.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT