Una vez más todas las veces, una vez más todas las veces y esta vez, una cualquiera pero ésta (porque la verdad es ahora) me vuelvo desde mi propio miedo para medirme la larga espalda que te dejo.
Ahora comprendo que no siempre partir es la soledad de un puerto, que tal vez el regreso es la soledad de no volver a tiempo y que el tiempo a veces es jamás.
Ahora comprendo que la espalda la dejamos los dos en una historia, en un sitio sin mañana...
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT