Condensando lágrimas tus ojos;
evaporando tu alma en tu aliento;
vertiendo tu cariño en tu palabra;
yo, creyendo.
Desnudando tu desdén, la vil mentira;
iluminando mi ceguera, lo sincero;
trepanando mi ilusión, el desengaño:
yo, sufriendo.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT