Dirá su calor
la palabra de mi canto
vestida de encajes
o con abrigo de harapos
*
¿Qué podré decirte en el primer momento?
Quizá de nuevo, que perdones, o rogarte,
Quizá otra vez, prometerte no más ruegos
con que nunca rogarte que te quedes
podré si mi yerro no deshace lo Nuestro.
*
Quise desencarcelarme de mi libertad, que dabas
y fui mendigo que te buscó teniendo sed y viéndote agua
Y mi mirada te empujaba como si fueras un
espejismo
cuando te buscaba
delante de mí
al que las huellas
nunca alcanzan.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT