En las tardes desteñidas, melancólicas,
me siento a un telar, quizás de poesía
y desde embriones remotos florece un huerto
con cierta vaga ausencia de otras tardes limpias
Esas tardes espesas de silencio tibio
y la tristeza azul, sin pena, que redime
tanta farsa feroz que fue alegría,
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT