Estás ahorcada de mar como una isla.
como una isla de agua,
como una luna quemada, una noche oscura,
y todos pasan a tu orilla,
sin escuchar tus gritos de silencio,
y levantan tus llamados roncos,
como piedras o como caracoles
sin darse cuenta de que son gritos
con que estás gritando.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT