Ahora comprendo que el
destino es posterior
al tiempo,
*
Incrustada tan honda como en un ojo, la
mirada, así la planta en la tierra.
*
Albaba su crepúsculo, la mañana que esperaba.
Ya el momento era instante y era el antes nombrado.
Tú ya deberías estar esperando.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT