Mi buque se encalla en la pena de la noche
en los vestigios de mareas con saliva mustia
y sus narcisos en jirones de quimeras
sin reencuentros ni cortesías
sobre los deseos desparramados en la mar
ahogados en el sonrojado rastro desertor
de la huida del constreñido tiempo
así queda atascado en la lluvia que diluvia los miedos
/ los enconos / los nebulosos anonimatos
de ráfagas de naufragios
con navegantes de fangales sin costas
¿qué es la vida sin profetas
cómo días vanagloriados en las sombras?
¿qué es la fe sin creencias
cómo ascéticos presagios de la inexistencia?
tras el temporal / mi buque siempre se pregunta lo mismo
en su inmenso trasatlántico de ambiguo delirio
en sus camarotes vacíos con sus espectrales tripulantes
de pasmados bosquejos
por aquellos rezagados y estropeados sucesos
sin capitán ni brújula que guié su quilla
/ mi buque siempre se pregunta lo mismo
con cientos de dudas diseminadas en la bitácora
y sus pasadillos que decantan en ningún punto cardinal
mi buque muchas veces suelta amarras de la noche
y navega por los ríos de un alba adormecida
es igual que navegar en el cause de un baldío
esperando hallar el oasis / las rutas de sus utopías
que amanecen únicamente en sus sueños noctívagos