Es imposible hablar con Dios todas las noches
si durante el día lo esquivas en cada esquina.
También es imposible intentar olvidar
que andas
con el hígado en una mano,
con el corazón en la otra
y con los pulmones a cuestas.
Es aún más imposible no amanecer con resaca
y en las madrugadas
no trasnochar dentro del closet
con sus telarañas empolvadas de quimeras muertas.
Es imposible no batirte a duelo con tu insomnio
vestido de conciencia,
y, después de perder mil veces esa confrontación,
al día siguiente,
amanecer viendo un pálido espectro en el espejo.
Pero no es imposible,
todo lo contrario,
es muy probable
que puedas nacer y morir al mismo tiempo,
que seas un ajeno deseo
germinando en un mundo de morondanga,
una retina fulana que ve a su propia vida
estancada en una parodia misma
de un oportuno ensayo de cuarta.
Así se torna imposible
andar
con la cabeza en alto,
con los ojos erguidos en el cielo,
si naciste jorobado
y con la frente a la altura del ombligo
mirando siempre al suelo.
Lo único bueno de eso es que ves
los pozos del camino,
y así los puedes sortear mucho mejor,
pero siempre hay un pozo más grande
que tu salto no esquiva,
por ende es probable
que estés acostumbrado a los porrazos
y las caídas.
Es imposible
que la larva del gusano de seda
se haga una mariposa
en este mundo, es tan imposible
como que este poema rime.
Es muy agradable dedicarte este tiempito ya que tú fuiste generoso en compartir tanto arte en este velero sin "remos"
Alegre paz amigo y que sigan volando tus mariposas.
Vidal