Hablabamos del amor el espejo y yo
y se reflejaba más que mi imagen, mi sentimiento.
Que importa si solo tengo doce años?- Me dije al tiempo.
Quien hizo las reglas de este juego?
Ahora sé que el amor no es un juego, pero no en aquel tiempo.
Leía tantas novelas. Y me contaban tantos cuentos,
mis hermanas y mis maestros.
Hasta el padre en la parroquia me contaba historias viejas,
donde las bellas y los pecadores se amaban tan intensamente,
que le dieron vida a mi musa...esa musa hermosa que todavía aveces
me transporta en sus alas a escribirle al amor apasionado y tierno.
hagamos poesía.
Que es el amor?- le pregunté a María.
me contestó con una sonrisa
y un dulce acento en su voz.
Amor es una poesía,
o el tono de una canción,
es el canto de las aves,
el perfume de una flor;
es el beso de unos labios,
las caricias de unas manos
y la entrega con pasión.
Son tus ojos que me buscan,
son tus manos que me tocan,
son tus labios que me besan.
Amor es...tú y yo.
Y en el espejo yo sonreía,
porque con mis palabras me hacía creer que María me amaba.
Y María era tan bonita,
la miraba en cada cara que pasaba por mi avenida.
Y se sentía bien al tiempo.
La fantasía de los poetas me envolvía con todas esas palabras rebuscadas
y yo apasionado en esa fantasía... las recitaba.
Hablabamos del amor mi musa y yo.
Y también había lágrimas,
en las historias que leía y que le platicaba yo a María.
Un día, me platicó Manuel Acuña de su fracaso con Rosario
y del dolor que sentía que lo hizo quitarse la vida...
y sentí en mi pecho que el amor dolía.
Me regresé al espejo
y con una tristeza nueva en mi pupila le pregunté a Maria...
Solo tenía doce años en aquel tiempo.
hagamos poesía.
Que es el amor María?
Me respondió su mirada fría,
y en su voz la melancolía.
Amor es un fuerte dolor,
sufrir por no ser amado
y el llanto de un corazón.
Es como un ave sin nido,
y una rosa marchitada,
son mis manos sin caricias
y mi casa solitaria.
Son tus ojos ya cerrados,
son tus labios que callaron,
un amante que partió
y otro que espera un retorno.
Amor es...tú y yo
La musa que inventé para mis poesías ha tenido muchos nombres,
ha tenido muchas caras y me ha inspirado amor, tristeza, penas y alegrías.
cuando he caido me ha levantado...y algunas veces ha caido junto conmigo.